Puerto de Mġarr

La primera visión que uno obtiene de Gozo es la del Puerto de Mġarr. Un paisaje tan hermoso y relajante que muchos fotógrafos y artistas suelen capturarlo, además de las muchas personas que llegan a la isla por mar y que se encuentran con un puerto humilde que resulta mágico por su simplicidad. La animada actividad de los ferries, los yates y los botes de pesca que se mecen mientras los ocupados pescadores preparan sus redes es una vista cautivadora, una promesa de la genuina experiencia en una isla que espera para ser descubierta. El puerto se encuentra dominado por el Fuerte Chambray, un encargo de Jacques François de Chambray, de la orden de San Juan, en 1749. Su intención original era que el fuerte se convirtiese en una nueva ciudad fortificada como La Valeta y, con el tiempo, en la nueva capital de Gozo en lugar de Citadella (Ciudadela). El proyecto no tuvo éxito, ya que, en el momento del inicio de su construcción, los saqueadores bereberes y turcos ya no suponían una gran amenaza y la población de la isla comenzó a sentirse más segura en las zonas rurales. Aunque el fuerte se construyó, nunca llegó a convertirse en la ciudad que se había planeado. Contigua al fuerte se encuentra la Capilla de Lourdes, de estilo neogótico. Esta pequeña porción de costa presume de atracciones, ya que también cuenta con el puerto deportivo de Mġarr, el paseo marítimo Żewwieqa y el Dgħajsa tal-Latini, que se empleaba para trasladar pasajeros y mercancía entre las dos islas. El bar Gleneagles sigue siendo un punto de reunión para pescadores, lugareños y turistas, un lugar en el que abundan las historias pasadas y presentes sobre Gozo. El pub lleva el nombre del primer transbordador que atracó en Mġarr, en 1855, y que continuó regularmente su servicio hasta 1914. El local está decorado con redes y otros útiles de pesca, lo que lo convierte en una mezcolanza de diferentes culturas bajo un mismo techo. El bar se encuentra sobre un lugar emblemático, la barrakka, que daba cobijo a los pasajeros.

El primer registro que se conserva de un transbordador id-dgħajsa tal-mogħdija data del año 1241. En aquel momento, el puerto de Mgarr era un fondeadero poco profundo y sólo barcos pequeños podían atracar en él. El estrecho embarcadero que los pasajeros utilizaban para embarcar y desembarcar aún puede verse bajo el bar Gleneagles. La zona del puerto se desarrolló principalmente entre los siglos XIX y XX; la mayor expansión del puerto se llevó a cabo en 1969. Durante este periodo, varias empresas y ferries operaban entre las dos islas, hasta que en 1979 el Gobierno del momento decidió establecer la Compañía del Canal de Gozo. Aún con la inauguración de nuevos ferries y terminales en Ċirkewwa y Mġarr, el puerto de Mġarr mantuvo su antiguo encanto, y recuperó su popularidad a medida que se abrían nuevos restaurantes y bares y gracias al atractivo que le otorga ser el primer lugar que da la bienvenida a los visitantes de Gozo.