Gozo

Gozo significa alegría, y eso es precisamente lo que infunde una visita a la hermana pequeña de Malta.

A pesar de que solo cinco kilómetros de mar la separan de Malta (25 minutos en el ferry), Gozo es muy distinta de la isla principal. Con solo un tercio de la superficie de esta, es mucho más rural y más tranquila. Gozo es conocida por sus pintorescos paisajes, prístinas playas y sus vírgenes rutas rurales. En el corazón de sus pequeños pueblos pueden encontrarse iglesias barrocas, y el paisaje rural está salpicado de granjas tradicionales. La cultura y la vida en Gozo están definidas por la tradición y aun así sumidas en el presente. Es moderna en su justa medida.

Gozo es una obra maestra de la naturaleza que trae consigo una herencia de 7000 años de cultura. El mito y la realidad conviven en este lugar, donde se cuenta que la ninfa Calipso retuvo con sus encantos a Ulises durante siete años.

Los habitantes de Gozo, la pequeña cifra de 30.000, han cuidado y modelado la isla de Calipso para convertirla en el lugar encantador que es hoy en día. El gobierno de Malta, inspirado en los valores de sostenibilidad y protección del medio ambiente, se ha embarcado en un ambicioso proyecto para hacer de Gozo una “eco-isla”.

Con el proyecto Eco-Gozo, que durará hasta 2020, se pretende estimular un desarrollo que respete el medio ambiente y la cohesión social de la población, a la vez que mantiene la identidad cultural de Gozo. Sus programas específicos engloban, entre otros, nuevos métodos para recoger y conservar el agua de lluvia en el ambiente relativamente seco de la isla, estrategias para mantener el mar y la tierra limpios y apoyos al desarrollo de energías renovables y de infraestructuras de ahorro energético.

El progreso es inevitable, y está bien que así sea, pero es posible encauzarlo para que Gozo siga siendo un lugar auténtico y proteger su rico paisaje. Lo que se intenta no es “evitar hacer cosas», sino «hacerlas bien». El proyecto Eco-Gozo intenta mejorar la experiencia de la isla para todo el mundo, ya sean visitantes o residentes. Con esta idea se busca conseguir un desarrollo económico sostenible, crear empleos de calidad y explorar tipos de turismo alternativo, como el turismo de salud, turismo deportivo, turismo cultural, turismo ecológico y turismo rural.

Los visitantes pueden encontrar tanto a granjeros trabajando sus tierras como a nuevos emprendedores rurales, que adaptan los negocios tradicionales a los tiempos modernos. La vida en Gozo es tranquila, y todo el mundo tiene tiempo para pararse a hablar un rato. El ritmo se acelera un poco en la capital, ir-Rabat , que tiene todos los servicios de una ciudad moderna, pero aun así es muy relajada. La situación de doble insularidad de Gozo, que es una isla dependiente de otra isla, es la razón por la que es tan apacible. No obstante, esto no significa que esté aislada del mundo: en toda la isla hay un excelente acceso a Internet.

La isla de Gozo tiene mucho más que ofrecer aparte de las ciudades, los pueblos y los campos. Gozo es uno de los destinos de buceo más populares de Europa, con una gran variedad de costas y de emplazamientos a los que se puede llegar en barco, y el acceso de unos a otros es muy fácil. Algunos de estos lugares han alcanzado renombre a nivel mundial. Además de paisajes submarinos impresionantes, el lecho marino de Gozo contiene varios barcos naufragados, que crean parajes que impresionarán a los buceadores, así como lechos de desarrollo para nueva fauna marina. Se ha desarrollado una extensa infraestructura para el buceo, así como servicios médicos de alta calidad para contingencias relacionadas con el submarinismo, entre los que se incluyen instalaciones de descompresión. Todos los buceadores que han visitado Gozo en varias ocasiones dan fe de la increíble variedad de experiencias que la isla puede ofrecer.

Una infinidad de encantos aguardan al visitante: desde tranquilas y hermosas granjas restauradas en pintorescos pueblecillos hasta lujosos hoteles de cinco estrellas, encuentros con el mar y la tierra en estado natural y contacto con los habitantes, lugares para bucear con vistas que te dejarán sin aliento y también deliciosa cocina mediterránea. Por si fuera poco, la isla también tiene mucho que ofrecer en historia y arqueología.

Los Templos de Ggantija, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, incluyen algunos de los edificios de piedra más sofisticados y antiguos del planeta, algunos de ellos con más de 5500 años de antigüedad. Los visitantes también pueden visitar la ciudad fortificada de la Ciudadela, que domina la capital, Victoria, y que combina la arquitectura medieval con el estilo de los Caballeros de la Orden de Malta en un emplazamiento habitado desde la Edad de Bronce.

Siempre hay algo que descubrir en la soleada y acogedora eco-isla de Gozo. Si Ulises la visitara de nuevo, quedaría aún más hechizado por su encanto.