Iglesia de Santa María

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La iglesia aquí es conocida por su interior recubierto de ónice (alabastro de Gozo), que es un añadido reciente a una iglesia mucho más vieja.

Se cree que hubo una iglesia en la colina de iż-Żebbuġ desde tiempos inmemoriales. En los primeros registros aparece una capilla dedicada a la Asunción de Nuestra Señora en 1615. El obispo de la época observó en una de sus visitas que era una de las capillas mejor preservadas de la isla.

En torno al año 1640, los feligreses de iż-Żebbuġ decidieron que era necesario construir una capilla más grande, que fue concluida en 1644. El pueblo ganó el estatus de parroquia en 1688. Una vez que esa capilla a su vez se quedara pequeña, la población comenzó a construir una iglesia mucho más grande en el lugar en 1690, que fue consagrada en 1726. Esta fue la primera iglesia después de la Catedral de Gozo en ser construida con hileras de asientos.

Hoy en día, la iglesia está embellecida con ricos adornos de ónice de Gozo. Este ónice, también referido a veces como alabastro de Gozo, fue descubierto en un campo en la vecindad de la iglesia, y es el orgullo y la alegría del pueblo. El altar, púlpito, candelabros, confesionarios y pila bautismal de la iglesia están esculpidos en ónice, lo que hace de la iglesia una atracción única.

Otras cosas para ver en la iglesia son la hermosa pintura titular (elaborada en 1730 por el pintor Francesco de Dominics, del que no se sabe nada más), que muestra a la Santísima Trinidad coronando la cabeza de la Virgen María. Nicholas Cauchi, el Obispo de Gozo, coronó solemnemente la pintura en agoso de 1980. Las dos grandes pinturas a cada lado de la iglesia, que representan la Natividad de Nuestra Señora y la Presentación de Jesús en el templo fueron realzadas por Antonio Zammit, en 1850, un asistente de Tomaso Madiona.

Otra atracción dentro de la iglesia es la estatua de la Asunción comprada por Gallard et Fils en Marsella, y traída a Gozo en 1863. El domingo de la festa del pueblo se saca en procesión en torno al pueblo. Digno de mención es también el altar de la capilla del transepto izquierdo, dedicado a la Inmaculada Concepción. En el altar de una capilla del transepto derecho está el cuerpo entero de San Fortunato, un mártir romano traído desde las catacumbas de Sant’ Agnese de Roma.