Iż-Żebbuġ

Iż-Żebbuġ se extiende sobre una colina en el norte de Gozo, con vistas sobre el paisaje de la isla y el mar Mediterráneo. Tiene una hermosa iglesia parroquial, algunos nichos o altares callejeros, y una reputación de producir hábiles artesanos. Iż-Żebbuġ significa “aceitunas” u “olivos” en maltés, lo que sugiere que antaño hubo aquí cultivos de olivos o prensas de aceitunas.

En una cuesta en el borde de la isla, enfrente del Faro de Ta’ Ġurdan, y conocido como is-Sagħtrija (el campo de tomillo salvaje), se encontró un considerable yacimiento de ónice en 1738. Varias iglesias en Malta y Gozo tienen obras de arte espectaculares hechas de este ónice, pero la Iglesia de Iż-Żebbuġ es, con diferencia, la más memorable. Está completamente cubierta de esta piedra semipreciosa: el altar, el coro y el baptisterio están esculpidos en este ónice.

Iż-Żebbuġ fue declarado parroquia independiente en 1688, y la construcción del edificio de la actual iglesia (sin el ónice) comenzó en 169. La iglesia, dedicada a Santa Marija (Santa María) o la Asunción, fue consagrada en 1726. Aparte de la Catedral, es la iglesia parroquial más antigua consagrada de Gozo.

Es digno de mencionar el altar dedicado a la Inmaculada Concepción en una capilla en el transepto izquierdo, conocido por los habitantes del lugar como tal-Virtut (de los milagros). La tradición local cuenta que el radiante rostro de la Virgen se torna pálido y amarillento en la proximidad de una catástrofe natural. También se dice que un día, cuando los corsarios se atrevieron a devastar la isla y a llegar al pueblo, una mujer similar a la del altar apareció y tiró piedras para repeler al enemigo.

Los Iż-Żebbuġin (los habitantes de iż-Żebbuġ) son famosos por la calidad de su bizmilla (encaje), nsiġ (tejido) y kutri tas-suf (mantas de lana de oveja). El paisaje circundante es ideal para el pastoreo, y la leche de las ovejas del lugar produce uno de los mejores gbejniet (pequeños quesos típicos de Gozo) de la isla.

Los aldeanos están muy orgullosos de su herencia religiosa, y mantienen cuidadosamente los altares callejeros. El mejor es el de il-Madonna Omm tal-Ħniena, más conocido como taċ-Ċiċri.

Las bahías de Marsalforn, Qbajjar y Xwejni están cerca de este pintoresco pueblito. Todas ellas albergan barcos pesqueros locales, y son lugares populares para nadar y bucear, tanto para nativos como para visitantes.